Mostrando entradas con la etiqueta Desde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Desde. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de junio de 2015

VIAJE “BAJO COSTE”, ¿EN REALIDAD “COSTE ALTO”?

Se dice en inglés porque en snob suena bonito: low cost. Y  hasta han conseguido  jugar un papel en la democratización de los viajes aéreos. Pero los números no perdonan y ahora se ven abocados a cobrar por casi todo. Y, como el euro dedicado a facturar una maleta le cuesta conseguirlo al consumidor lo mismo que el que va a parar al ticket o a las tasas, al final me pregunto: ¿no estaremos, en realidad, llegando a un high cost?

La nota de actualidad publicada en nuestra web el pasado miércoles, me sugirió de inmediato, este breve comentario. Aunque no puedo decir que desconociera los conceptos que se están incorporando al precio de un viaje con una compañía de bajo coste, verlos así, todos juntos, me produjo una cierta sensación  de sorpresa, ¿o debo decir de estupefacción? No vi en la relación que cobraran por respirar, aunque estoy casi convencido de que “todo se andará”. Pero leer algunos conceptos llevan a una conclusión bastante incontrovertible: se trata, lisa y llanamente de incrementar el precio del viaje, en algún caso con un insoportable tufo a abuso. 

Así, cobran por pagar con tarjeta (medio de pago habitual entre los viajeros y que obligan a utilizar). Cobran por emitir la tarjeta de embarque, es decir, por entregarme el documento que me permite acceder al servicio que estoy contratando. Cobran por elegir asiento o tener preferencia a la hora de embarcar. Y cobran por la maletas: lo hacen por la primera en algunas ocasiones y siempre por la segunda (mala costumbre que han hecho suya algunas de las llamadas compañías “de bandera”, como Iberia). Y, desde luego, no se os ocurra cargar demasiado la maleta. En algunas compañías el kilo de sobrepeso (a partir de los 15) cuesta tanto o más que el viaje. Y así, “complemento” por “complemento”, se va incrementando un precio que, al final, nada tiene que ver con el que tanto brillo pretende tener en los mensajes publicitarios. 

Claro que éste suele ir precedido de un “desde” que evita cualquier tentación de una posterior reclamación. Las compañías de bajo coste han cosechado una profunda desafección por parte de los usuarios, según las encuestas de las asociaciones de consumidores. Las mismas que, en su momento, les brindaron su confianza y le dieron el realce que han llegado a tener. Un realce que, cada día, es menor porque, tacita a tacita, las compañías de bajo coste están haciendo lo posible por colmar el puchero de la paciencia de los viajeros.

viernes, 22 de agosto de 2014

EL JUEGO DEL "DESDE"

Desde siempre me ha llamado la atención, en especial cuando hace relación con el precio, el juego que el marketing hace del término "desde". Lo que pasa es que se trata de un juego tan gastado que difícilmente va ya a engatusar a alguien. Porque a fuerza de usarlo y ver luego su verdad, es casi imposible que ya alguien, si no es muy incauto, pique.

No voy entrar en si al precio que indican, normalmente muy bajo y atractivo, hay pocas unidades del producto o servicio de que se trate. Posiblemente sea cierto. Tampoco en el hecho de que el término "desde" que acompaña al precio sea pequeño y casi no se vea.

Pero en mi ya bastante larga experiencia puedo decir que nunca ha comprado al precio que me ha hecho fijarme en un producto o servicio. Si se trata del primero, la características son tan básicas que, al final acabo con otro cuyas prestaciones son mejores, Si es el segundo, la condiciones son tales que, al final, opto por otro más completo... y a un precio superior.

Insisto que como "juego" no está mal. Sin embargo no estaría de más que, como consumidores, leamos e interpretemos todo sin dejarnos llevar por los oropeles de una oferta que, luego, no es tal. Es la manera más elegante de contrarrestar el indudable impacto que algunas ofertas (que luego no son tales) tienen sobre nuestros sentimientos. Que es de lo que se trata.