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sábado, 14 de marzo de 2015

RECORTANDO LAS RENOVABLES

Ayer, camino de Torremocha, oi una larga entrevista a un profesor, Mario Sánchez Terreros, que me abrió las carnes. Luego, investigué un poco y la sensación de impunidad alcanzó límites incomprensibles. Al final, uno piensa que estamos en unas manos y unas mentes cuya principal preocupación dista muy mucho de los intereses de aquellos a los que gobiernan.

Según puedo saber, el ministro de Industria, Energía y Turismo, ha cometido el grave desaguisado de recortar (sí, recortar) hasta 3.000 millones de euros (aunque fuentes del propio Ministerio lo reducen
 a 1.700 millones), definido como el mayor hachazo de la historia del sector. Y lo ha hecho basándose en un informe realizado ¡después!, unos meses más tarde, como demuestra su fecha. Y lo malo de todo esto, una prueba más de la transparencia con la que actúa nuestros gobernantes, es que no ha sido el propio gobierno quien ha dado a conocer el citado informe (inexistente en el día del recorte sino que ha tenido que ser el propio Tribunal Supremo quien lo ha hecho.

Este tipo de actuación, tan torticera, no tiene ningún efecto y la incapacidad demostrada no conlleva ningún tipo de dimisión (ese verbo que hay tanto y tantos incapaces de conjugar, a pesar de los sobrados méritos).

Uno piensa en todos y cada uno de los inversores, especialmente los más pequeños, que un día creyeron posible conseguir otro tipo de energía (oí que España importa hasta el 80% de la energía cuando vivimos en un país privilegiado para las energías alternativas). Y siento toda esa impotencia que proyecto en ese Ministro, Soria de apellido, principal culpable de la situación y cuya sonrisa constituye ya una insoportable mueca. La verdad es que ponen difícil conseguir niveles semejantes de incompetencia...


domingo, 21 de diciembre de 2014

¿REALMENTE, HA BAJADO LA LUZ?

Están entrevistando al ministro de energía. Uno piensa si no se han equivocado y lo que están dando es un programa de chistes a cuál más gracioso,,, si no fuera por la profunda irritación que sus palabras producen. Son datos y datos que fluyen por su boca para justificar lo injustificable. Según él y contra todo lo que dice la realidad, la luz no está subiendo sino que está bajando; sí, habéis leído bien, la luz está bajando.

Y como la luz está bajando, aunque nuestra percepción y la de nuestros bolsillos nos digan lo contrario, el petróleo que está conociendo niveles de precio que no se veían en muchos años no adecúa su paso al del precio que los consumidores pagamos por la gasolina o el gasoil. Nuestro ínclito ministro no tiene empacho en culpar a que las comunidades autónomas no están haciendo lo que deben...

El hecho de que haya preguntas sin respuestas o con el odioso "y tú mas" no parece importar al señor ministro.

Y entonces, ya puestos, ese optimismo que ahora, a toque de rebato, parece teñir todas las manifestaciones públicas de nuestros próceres políticos en el gobierno, acaba siendo inaguantable por incierto. A pesar de "chirimoyas" y "sandías" (nombres de las zonas de prospección en Canarias, no en Baleares, por supuesto), el escaso porcentaje que existe de encontrar oro negro hacen que las prospecciones provoquen una enorme pregunta cuya respuesta es clara.

Mientras sigo escuchando las falsedades del ministro (que está culpabilizando, como es lógico, al anterior gobierno), me pregunto sobre las manos en las que nuestro futuro, al menos inmediato, está.

martes, 28 de octubre de 2014

YA SOMOS UN POCO MÁS POBRES...

Os recomiendo encarecidamente la lectura del estudio que ha hecho la OCU sobre las ciudades más endeudadas de España. Dando por descontado el puesto de "privilegio"(mal privilegio sin duda) de la capital, tras las obras faraónicas de Gallardón, sorprende ver en lugares "de honor"a ciudades como Santa Cruz de Tenerife o Jaén, que con Jerez superan los 200 euros de deuda por cabeza. Bien es cierto que Madrid va a la cabeza muy, muy destacada con 415,10 euros, que debe cada madrileño, pero de lo que no cabe duda es de que en España, los ayuntamientos deben mucho, mucho dinero.

Y eso tiene una influencia directa sobre el gasto social que pueden afrontar y, lo que es aún peor, sobre el incremento de los impuestos a los que deben hacer frente todos los ciudadanos. Porque esas son las dos primeras medidas que nuestros políticos alcaldes toman: disminuir el primero y subir los segundos.

Como siempre que esto sucede, son los menos favorecidos las principales víctimas de una situación radicalmente injusta. Es cierto que España tiene mucha energía, como dice pomposamente el último y grotesco anuncio de Endesa que debemos soportar. No podemos negar la belleza del mismo. Y tampoco su crueldad. Porque dudo mucho que ese mensaje tenga mucho enganche en el número, cada vez mayor, de quienes no pueden pagarla y deben prescindir de ella si quieren comer, aunque sea un poco. Porque tenemos el "privilegio" de pagar la electricidad a precios realmente altos, si no la más, entre las más caras de Europa. Claro que hay que asegurar los sueldos de quienes han dejado la política para dar un salto a los Consejos de Administración de las grandes empresas, casi todas que tienen que ver con la energía.

Y es que a la deuda de lo que debemos todos los ciudadanos (cada uno según el lugar dónde vive) hay que añadir la imposibilidad de acceder a disfrutar de un hogar con luz y caliente, necesidades que, hoy por hoy, se me antojan perentorias.

Lo injusto es que esto no afecta a quienes tienen poder, sea político o económico, y que quienes realmente lo sienten son quienes no lo tienen. Ellos, a buen seguro, pueden pagar esa energía y, por supuesto, hacer frente a los impuestos que ellos mismos imponen para hacer frente a una deuda que, en muchos casos, ellos mismos han generado.