Mostrando entradas con la etiqueta impuestos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta impuestos. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de abril de 2015

MÁS IMPUESTOS QUE NUNCA

Nada tengo contra los impuestos. Todos nosotros debemos contribuir al hecho de que los españoles dispongamos de buenos servicios. Y eso sólo se consigue con un sistema tributario serio. Pero en 2014 nos hemos pasado; la subida de impuestos ha sido muy importante, como puede verse en los gráficos que acompañan esta líneas, extraídos del periódico El País. Dicen, y yo me lo creo, que este año hemos superado el listón en lo que a impuestos se refiere. Que ha sido el año en que hemos alcanzado el "cielo". Ya hace un par de años, en 2013, pasamos de una presión del 14,1% a otra de 15,1%, es decir, un punto porcentual más.

Insisto en que no cuestiono el hecho de pagar impuestos, que son necesarios. La presión fiscal que aumenta cada vez más y que deja en barbecho la reciente promesa electoral de una inminente bajada, que no me creo.


Cuando uno ve esos gráficos y, sobre todo cuando comprueba su realidad no puede sino sentirse realmente cuestionado. Porque, por su propia naturaleza un impuesto tiene un carácter finalista que no siempre se ve, máxime cuando lo que prevalece es una opacidad a la que cuesta trabajo vencer.

174.987 millones de euros, esos que el Estado ha conseguido el año pasado en "ingresos tributarios" son demasiados si tenemos en cuenta nuestra realidad, de cada vez más pobres. Bien es cierto que poco tienen que ver con los más de doscientos mil millones de año 2007; pero entonces las circunstancias eran otras y hablamos, entonces, de una presión fiscal que andaba lejos del 14%.

Y hay que tener en cuenta que el dinero de los impuestos es un dinero que hay que detraer de lo que se dispone para otros gastos...

viernes, 27 de febrero de 2015

MULTA POCO DISUASORIA A LAS GASOLINERAS

Pues sí. Con ese adjetivo cabe calificar la multa impuesta a las gasolineras (en realidad a cinco grandes compañías petroleras) por pactar sus precios. Los 32 millones de euros pueden parecer demasiados pero dado el nivel de beneficios de las petroleras son ridículos y, desde luego, en absoluto disuasorios. Mucho más, si como es bien sabido, es una cantidad que no se termina pagando, al menos en su totalidad, porque son tantos y tantos los recursos que las compañías interponen que, al final, lo que realmente se paga en nada se parece a la "gran" noticia que hoy comento. Porque con ellos, con los recursos, se evita pagar o se reduce de tal forma lo que se paga que, dado el margen de beneficio de las petroleras, queda en cantidades meramente testimoniales.

Esto, con ser grave, no es lo peor. Lo peor son los correos electrónicos que reciben las gasolineras que tratan de imponer la competencia, generalmente estaciones de servicios ligadas a grandes superficies. En aras de "evitar conflictos en la zona" (sic!) son obligadas a adecuar dichos precios a lo marcado por la patronal para quienes lo que ganan nunca es suficiente. Y las grandes petroleras son duchas en el arte de "reconducir" el tema. A fin de cuentas, las gasolineras dependen de ellas.

Y así, a los impuestos exageradamente elevados para un bien que, hoy por hoy, se convierte en bien de primera necesidad, se une la codicia de unas petroleras que no dudan en marcar márgenes que, por mucho que quieran decir, no parecen lógicos para una gasolina de la que dependen tantas y tantas personas. ¿Márgenes usureros? Al menos a mí sí me lo parecen.

Es curioso cómo las estaciones de servicio pregonan la incidencia de los impuestos sobre el precio de las gasolinas. Pretenden hacer responsable del nivel de precios a dichos impuestos. No cabe duda de que es cierto y mucho habría que decir sobre el papel que juegan los impuestos sobre el precio final que pagamos por cada litro de gasolina. Pero no podemos perder de vista que son las compañías petroleras, con su avaricia, las que han provocado un nivel de precios particularmente alto en la situación que vivimos de crisis continuada.

domingo, 25 de enero de 2015

¿DÍA SIN IVA?

"Día sin IVA", es un eslogan que hoy por hoy es algo que oímos con frecuencia, con mucha frecuencia. Empezó, creo, Media Markt. Ahora, entre otras entidades, es El Corte Inglés la empresa que ha hecho del día sin IVA un argumento para  la campaña publicitaria que ha lanzado. Pese a que se use como tal argumento, es falso de toda falsedad porque ninguna empresa puede establecer que se prescinda de ese impuesto.

El IVA o impuesto de valor añadido es inherente a cualquier compra de un bien de consumo y, por lo tanto, ninguna entidad, del tipo que sea, puede hacer que el consumidor no haga frente a él. Por eso pienso que no es justo que nadie utilice este impuesto como forma de plantear ningún tipo de descuentos.


Porque de lo que se trata es de eso, de un descuento más o menos similar al 21% de un producto o servicio (aunque más bien se refiere al primero). Y eso es lo que hay que tener en cuenta. El descuento se sitúa en ese entorno aunque habría que hacer muchos números para saber el descuento real.

Lo único cierto es que no existen días sin IVA. Dicho impuesto se abona siempre, aunque, como es lógico, sea compatible con cualquier nivel de descuento. Incluso aunque ese descuento se parezca mucho a lo que corresponde al IVA.

martes, 28 de octubre de 2014

YA SOMOS UN POCO MÁS POBRES...

Os recomiendo encarecidamente la lectura del estudio que ha hecho la OCU sobre las ciudades más endeudadas de España. Dando por descontado el puesto de "privilegio"(mal privilegio sin duda) de la capital, tras las obras faraónicas de Gallardón, sorprende ver en lugares "de honor"a ciudades como Santa Cruz de Tenerife o Jaén, que con Jerez superan los 200 euros de deuda por cabeza. Bien es cierto que Madrid va a la cabeza muy, muy destacada con 415,10 euros, que debe cada madrileño, pero de lo que no cabe duda es de que en España, los ayuntamientos deben mucho, mucho dinero.

Y eso tiene una influencia directa sobre el gasto social que pueden afrontar y, lo que es aún peor, sobre el incremento de los impuestos a los que deben hacer frente todos los ciudadanos. Porque esas son las dos primeras medidas que nuestros políticos alcaldes toman: disminuir el primero y subir los segundos.

Como siempre que esto sucede, son los menos favorecidos las principales víctimas de una situación radicalmente injusta. Es cierto que España tiene mucha energía, como dice pomposamente el último y grotesco anuncio de Endesa que debemos soportar. No podemos negar la belleza del mismo. Y tampoco su crueldad. Porque dudo mucho que ese mensaje tenga mucho enganche en el número, cada vez mayor, de quienes no pueden pagarla y deben prescindir de ella si quieren comer, aunque sea un poco. Porque tenemos el "privilegio" de pagar la electricidad a precios realmente altos, si no la más, entre las más caras de Europa. Claro que hay que asegurar los sueldos de quienes han dejado la política para dar un salto a los Consejos de Administración de las grandes empresas, casi todas que tienen que ver con la energía.

Y es que a la deuda de lo que debemos todos los ciudadanos (cada uno según el lugar dónde vive) hay que añadir la imposibilidad de acceder a disfrutar de un hogar con luz y caliente, necesidades que, hoy por hoy, se me antojan perentorias.

Lo injusto es que esto no afecta a quienes tienen poder, sea político o económico, y que quienes realmente lo sienten son quienes no lo tienen. Ellos, a buen seguro, pueden pagar esa energía y, por supuesto, hacer frente a los impuestos que ellos mismos imponen para hacer frente a una deuda que, en muchos casos, ellos mismos han generado.