Ignoro si un 3% de las ventas del sector del gran consumo es mucho o es poco. Intuyo que la verdad está más cerca de lo primero que de lo segundo. Tras referirse al trabajo de la consultora Kantar Worldpanel, en la noticia, hablan de los principales "grandes" de las cadenas alimentarias que tratan de explicar el fenómeno.
Pero el hecho contundente es que las familias españolas gastan menos dinero, apenas 4.160 euros cada año, en los grandes epígrafes del consumo habitual (alimentación, droguería y perfumería). Dice la consultora que la principal causa está en el ámbito de los frescos. No cabe duda que ésta puede ser una causa. Sin embargo, la causa de la causa es que hay menos dinero y que eso se nota. Por suerte,como dice el responsable de la cadena Condis, el sector en cuestión fue capaz de sobrevivir "en medio de la tormenta perfecta". Pero el problema es que esa supervivencia fue gracias al incremento de establecimientos que, con carácter general, los "grandes" reconocen. Fueron esas nuevas aperturas las que compensaron un descenso generalizado de las ventas.
Y en esta batalla una cosa a tener en cuenta es el papel de las llamadas (mal llamadas) "marcas blancas" (en realidad. marcas de distribución). Porque lo que es indudable es que, en teoría, van a estar en el candelero, con un crecimiento sostenido. Vuelvo a repetir que no es una cuestión de calidad. No creo que una gran cadena ponga en juego su prestigio elaborando productos de "marcas blancas" de mala calidad.
No insistiré en ello, pero me confieso defensor de las llamadas "marcas blancas". Soy consciente de que, con ello, puedo jugar un papel importante, si esta tesis fuera predominante, en la desaparición de las marcas de los fabricantes. Pero no puedo perder de vista que, muy a menudo, los estándares de calidad de ambos tipos de productos son más que suficientes. Y las diferencias de precios son, muy a menudo, notables.
Se trata de un blog en el que el consumo es el denominador común, aunque a veces la relación con él sea casi marginal y cueste verla. Con estas reflexiones, José María Múgica Flores, ex director general de OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) pretende dos cosas: no perder contacto con un mundo apasionante, como es el consumo, y ofrecer su experiencia de casi 25 años a los consumidores del futuro.
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viernes, 13 de marzo de 2015
domingo, 30 de noviembre de 2014
FIN DE SEMANA CON EL BANCO DE ALIMENTOS
Ayer y anteayer estuve en el Banco de Alimentos. Hoy, nuestro Ahorramás de la calle Nicolás Sánchez cierra, con lo cual nuestra experiencia se acaba. Pero ha sido muy bonita. Porque hemos podido comprobar cómo muchos de lo compradores han estado a la altura. Tengo aun en la retina la imagen de una mujer, sencilla, que nos entregó, entiendo, lo único que buenamente podía: un paquete de medio kilo de pasta. O el del hombre que al entrar nos dijo que no podía y pese a ello, al salir nos entregó un par de kilos (legumbre y arroz), con una absurda sensación de culpabilidad, "porque no podía dar más".
Soy consciente de vivir en un barrio sencillo y me siento orgulloso de ello. Y eso se nota. Más en una ocasión como ésta. No me preocupan los kilos conseguidos. A pesar de no poder decir una cifra exacta, lo único cierto es que los kilos que nos habían asignado, se han conseguido. En nuestro centro y, a buen seguro, en los de Madrid y en todo el estado español. Quiero suponer que los 20 millones de kilos que había que conseguir en todo el estado se han superado ampliamente. Pero de esa cifra tendremos noticias a partir de mañana.
Sin embargo es el momento de agradecer ese inmenso esfuerzo que se ha realizado aunque ese agradecimiento no haya sido buscado en ningún momento por ninguno de los organizadores, supervisores, coordinadores o voluntarios, de todos. Esta gratitud debe trascender mucho más e incluir a los responsables de la mayoría de lo centros y de cuantos han sentido la necesidad de echar una mano como cajeras y personal de los centros.
Pero sobre todo, nuestro agradecimiento tiene unos destinatarios muy concretos: todas y cada una de las personas que han ido aportando los millones de kilos que han ido llenando de solidaridad todos los rincones de nuestros supermercados dirigidos a los cientos de miles y millones de personas que han depositado sus esperanzas en esta Gran Recogida de alimentos. Y es que la finalidad de cuanto se ha hecho es evitar que existan en nuestro país quienes no tienen que llenar sus platos.
Gracias, pues, a quienes nos habéis entregado todos esos kilos que han hecho que este fin de semana, el de la Gran Recogida, haya sido un nuevo ejemplo en el que la solidaridad ha triunfado de manera clara, Como me decía Elena, una de nuestras voluntarias, cosas así "la reconcilian con el ser humano", Y es que en nuestro mundo hay cosas merecen la pena y la solidaridad, ejercida de esta manera es una de ellas.
Reflexión, ésta, que no puedo sino compartir.
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