Un estudio de pisos.com pone de manifiesto las enormes diferencias que
existen en el mercado inmobiliario en los que se refiere a la compra de un
piso. Según el citado portal "el ático tipo en España tiene un precio
de 264.947 euros y 112 m², mientras que el bajo estándar cuesta 146.845 euros y
tiene 91 m². En ambos casos, la norma general son dos habitaciones y un
baño".
Las preferencias de los consumidores es bastante clara. De hecho, quien
puede conseguir un ático lo hace frente a las posibilidades de adquirir un
bajo, aunque se gaste un buen dinero de más, casi un 50%. Los bajos son, según
el portal, los últimos en ser adquiridos y en los que es posible conseguir
mayores descuentos.
Según Miguel Ángel Alemany, director de esa web, "por aspectos como
una mayor luminosidad y la posibilidad de tener mejores vistas, los áticos
siempre han sido muy demandados”.
Esto no quiere decir, en absoluto, que los áticos no presenten problemas
frente a los bajos en los que es posible, incluso, hacer vida al aire libre. Las
exigencias de un mantenimiento adecuado condicionan muchas veces los áticos, en
especial, los más antiguos en los que goteras y humedades están más presentes
de lo que habitualmente sería deseable. Una idea a descartar es la que de un bajo sea
sinónimo de "interior sin ventanas".
Comparativamente, Madrid y Extremadura están en los extremos. Es Madrid,
con los áticos más caros (con una media superior al medio millón de
euros), donde están también las plantas más amplias, con 144 m² de media, frente a los
apenas 80 de Cantabria, Comunidad Autónoma donde es posible encontrar un mayor
equilibrio en el precio de las viviendas.
Se trata de un blog en el que el consumo es el denominador común, aunque a veces la relación con él sea casi marginal y cueste verla. Con estas reflexiones, José María Múgica Flores, ex director general de OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) pretende dos cosas: no perder contacto con un mundo apasionante, como es el consumo, y ofrecer su experiencia de casi 25 años a los consumidores del futuro.
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domingo, 11 de octubre de 2015
viernes, 24 de julio de 2015
EL CROWDFUNDING INMOBILIARIO, UNA OPCIÓN
Como "filosofía" puede no
estar mal. El llamado crowdfunding inmobiliario puede no estar mal. De
hecho, hasta tres de la llamadas plataformas han apostado ya por él en España.
Las previsiones para 2016 son
optimistas con una cantidad de 250 millones de euros como inversión prevista.La última en llegar, Housers, que se une a las ya existentes, The Crowd Estates e InvesReal, espera captar hasta 300 millones de euros para financiar hasta 1.500 viviendas, locales comerciales y naves industriales a lo largo de este año, con una mínima inversión (para los posibles compradores) de unos 500 euros.
La nueva legislación sobre este novedoso método, para los inversores acreditados, no tiene límites en los que se refiere a posible inversión con la ventaja adicional de que, al tener como finalidad un conjunto de viviendas y no una sola, esta diversificación, buscada, constituye un elemento positivo a tener en cuenta. Como dicen sus promotores así "los riesgos se minimizan, frente a la fórmula tradicional donde se invierte gran cantidad de capital en un mismo inmueble", aunque, eso sí, se entienda que es opcional si alguien quiere invertirlo todo en un único proyecto.
El cálculo se sitúa, hoy, en casi 40 millones de euros de dinero para proyectos inmobiliarios, a través de estas plataformas con cantidades iniciales que oscilan entres los 3.000 euros que pide The Crowd Estates hasta los 500 euros que solicita Housers. en cualquier caso, cantidades asumibles... para quienes apuesten por este sistema. La rentabilidad en la inversión es, sin duda, un buen acicate.
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