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miércoles, 19 de noviembre de 2014

LA MULTA POR LA "CLÁUSULA SUELO": UN BUEN EJEMPLO

La noticia es una buena noticia: el Principado de Asturias ha sancionado con multa de 8.000 euros cada uno de los préstamos hipotecarios con la dichosa "cláusula suelo", esa que no permite bajar la cuota, normalmente mensual, de un préstamo por debajo de un "mínimo", aunque bajen los tipos de interés. Una situación injusta donde las haya y, desde luego, una cláusula claramente abusiva.

Las cantidades a la que deben hacer frente las diversas entidades financieras son importantes. desde los 6.240.000 que debe pagar la Caja Rural de Asturias hasta los más de 2 millones de euros que han de pagar el Banco Pastor o Caja España. Claro que hubiera sido más efectivo, como dice ahora el PSOE, determinar la inaplicación de esa cláusula en ningún préstamo hipotecario.

Existen en España hasta tres millones y medio de préstamos hipotecarios con esa cláusula abusiva. El hecho de que así se dictamine en los muchos juicios (se lleva ya más de un 90% de éxito a favor de los consumidores) ha determinado que las entidades financieras acaban pactando con los clientes su anulación. Pero hay que ir uno a uno y no siempre se tiene el ánimo suficiente para meterse en juicios con un banco o una caja, rural o de ahorros.

Bien es cierto que con ese dato, aunque en principio los dineros no se devuelvan a los afectados al tratarse de una multa, significa que las entidades financieras se tentarán muy mucho las ropas antes de incluir la tal cláusula abusiva en sus contratos de préstamo.

La UCE, principal impulsora de esta acción asturiana da a conocer con la noticia, un dato escalofriante que permite establecer la enorme diferencia: pasar de una cuota mensual de apenas 590 euros a otra que supera los 833 euros. En la vida del préstamo el banco se llevaría más de 87.000 euros de "propina". Hablamos de un préstamo de 180.000 euros a 30 años, circunstancias éstas muy frecuentes en este tipo de préstamo.

Ahora cabe esperar que este buen ejemplo cunda y que los Gobiernos de cada Comunidad Autónoma, que tienen, todos, competencia en el tema acaben con una cláusula claramente abusiva.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

LA MULTA A TELEFÓNICA, ¿BUENA NOTICIA?

Según leo, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha impuesto a esta compañía una multa de casi 26 millones de euros por su política de obligar a las PYMES a continuar con su servicio (compromiso de permanencia, lo llaman) so pena de indemnizaciones que van creciendo según pasa el tiempo. 

La cosa debería ser una buena noticia para los consumidores si eso significara tres cosas: que la Compañía del teléfono dejara de incluir esas cláusulas en los contratos, que la magnitud de la multa tuviera el efecto disuasorio que se pretende y que la multa realmente se pagara. Lo primero, lo dudo mucho; lo segundo, dadas las cifras que se manejan (casi mil millones por trimestre) no creo que lo noten mucho; lo tercero está por ver. 

Y, en cualquier caso, habría que saber quien es quien acaba pagándolo, porque dudo mucho que tenga cualquier efecto sobre los generosos salarios de los responsables. Por eso es difícil de entender que, rascando un poquito la epidermis de la compañía, se pretenda conseguir que Telefónica cambie su forma de actuar.



Pero es que, además, aunque los consumidores sepan de esas cláusulas poco o nada pueden verse afectados por la multa puesto que las tales están colocadas en los contratos que firman determinadas empresas, llamadas "pequeñas o medianas". ¿Os imagináis que, en lugar de una multa que va a parar, si llega, a las arcas del Estado, Telefónica se hubiera visto obligada a la devolución de las cantidades mal cobradas? Sin embargo, esta reflexión viene a cuento, sin duda, porque no estamos ante un servicio que podamos llamar ejemplar. 

Porque lo cierto es que la manera que tiene de prestarlo tiene bastante de errático.Si uno tiene la suerte de vivir en una gran ciudad no hay problemas, salvo que necesite todos los megas que contrata, circunstancia ésta que no siempre se produce. Hoy, más que nunca, Internet y telefonía móvil resulta más difícil de deslindar y hoy, más que nunca, es difícil entender que alguien pueda tener un móvil sin esa conexión.Y entonces es cuando uno, si tiene la suerte o la desgracia de vivir fuera de una gran urbe, se da cuenta de hasta qué punto la respuesta de las telefónicas, sea la que sea, es insuficiente. La disculpa, muchas veces utilizada, de que "falta cobertura" no vale. Porque entonces habría que pensar en que si no es posible prestar un servicio no se debe cobrar. Y eso no siempre es así.

Y éste no es más que un ejemplo de una forma de actuar que, en mi modesta opinión, tiene bastante de abusiva.