Mostrando entradas con la etiqueta marca blanca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta marca blanca. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de abril de 2015

ANÁLISIS COMPARATIVOS Y PUBLICIDAD

Siempre me he considerado defensor de las marcas "blancas", en realidad, marcas de distribución. Han sido muchos años viendo como en los análisis comparativos (esos a los que se pretende dar un golpe mortal) brillan y obtienen los mejores galardones. Lo he dicho ya muchas veces: ningún fabricante que se precie pone en juego su honorabilidad produciendo y poniendo en el mercado cualquier cosa. Y más cuando detrás de una maca de distribución está una gran cadena como Mercadona, El Corte Inglés o Carrefour.

Por eso me he declarado abiertamente como defensor de esas marcas, consciente de que sus estándares de calidad son muchas veces superiores a los de otros productos y, desde luego, siempre suficientes como para resistir cualquier análisis. Por supuesto que todos cumplen los parámetros de seguridad de cualquier producto; pero me consta que van más allá y muy a menudo su calidad es superior a la de otros productos de la misma gama.

Me defino como acérrimo defensor de unos análisis que son los únicos que pueden situar a cada producto en relación con los demás y que, cuando son independientes de verdad, pueden servirnos para discernur con claridad que es lo que estamos llevando a nuestras casas. Análisis que, por supuesto, poco o nada interesan a los grandes lobbyes de la alimentación.

Recientemente, asistimos a una batalla en los medios de comunicación es los que se aclara las diferencias entre un néctar y un zumo, haciendo hincapié en uno sólo de sus elementos. Nada que objetar, aunque no podemos perder de vista que se trata de un análisis de parte y que el resultado está condicionado por ese hecho. Justo todo lo contrario si el análisis lo hiciera una asociación independiente. El problema radica en que si la nueva norma que, de rondón, va a "controlar" los análisis comparativos entra en vigor, las dificultades para este tipo de análisis van a ser de muy difícil superación. Y a ver qué comemos...

domingo, 2 de noviembre de 2014

CALGON Y LAS MARCAS BLANCAS

El anuncio lo he visto varias veces. En él una buena mujer, poco habituada a descalcificar sus aparatos asiste a la lección de un comerciante vestido de técnico en el que la explica las ventajas de utilizar Calgon.

Nada que objetar al anuncio si no fuera por la descalificación ¿absoluta? que hace de las mal llamadas "marcas blancas", Es increíble cómo el comerciante vestido de técnico establece diferencias brutales entre las calidad del Calgon frente a las mal llamadas "marcas blancas". Diferencias que, sin duda, son absolutamente irreales.

Porque, dígámoslo una vez más, ¡las marcas blancas NO existen! Son marcas de distribución o del distribuidor (el que gestiona el nombre de la marca) y como tal se conocen.

Cuando El Corte Inglés (Aliada) o Mercadona (Hacendado) o el distribuidor que sea ponen en juego su nombre lo que queda muy claro es que establece también los criterios de calidad y, desde luego, éstos no son tan bajos como para convertir los productos en algo malo o de calidad escasa, como el anuncio pretende. Porque, insisto, lo que está en juego es el nombre de la entidad de distribución cuyo nombre se relaciona directamente con ella.

Ya es hora de que, de una vez por todas, las marcas de distribución se valoren en función de criterios de calidad y no del nombre de tal o cual marca. Porque lo que es verdad es que hay marcas de distribución cuyos parámetros de calidad nada tienen que envidiar a  cualquier marca del comerciante.