Ahora están de moda. Los bancos. Dicen que todos los bancos españoles han superado bien las llamadas pruebas de estrés (??). Los profanos no entendemos mucho, pero el hecho de que se hayan tenido que gastar una porrada de millones en el ya famoso "rescate" no parece tener demasiada influencia en eso de las pruebas. Según dicen hasta Bankia "ha hecho sus deberes". (Supongo que ahora arbitraran la forma de revertir a todos los españoles los muchos, muchos millones (en euros) que le han dado con tanta generosidad). De hecho, nuestro presidente ha sacado pecho en no sé qué sitio. No saber dónde, son los gajes de la duermevela en las primeras noticias matutinas...
Hoy he oído que si el hecho de haber superado con tan buena nota esas pruebas iba a significar que el dinero iba a empezar a llegar a empresas y particulares. Debo confesar que no me ha quedado claro. Y en este caso puedo garantizar que la pregunta ha suscitado en mí, toda la atención. Tanto como la complicada respuesta de un "especialista" que no ha sabido o podido responder con un "sí" o un "no" y se ha largado un speech (¿se dice así) en el que no ha sido capaz de hacerse entender. De todas formas, al final creo que no...
Eso sí, me consta que pedía "comprensión" hacia unas entidades, los bancos, rescatados con nuestro dinero (el de los más necesitados, el de la educación, el de la sanidad...) con absoluta generosidad porque el riesgo de poner en juego nuestro sistema bancario-económico era tan grande que era impensable actuar con tanta "irresponsabilidad". El hecho del porqué hemos llegado a este punto con las mismas personas que ahora tanto piden no parece tener importancia. Lo importante es, al parecer, dar un dinero público (de todos) para garantizar sueldos millonarios a os nuevos (y algunos antiguos) gestores que debe salvarnos.
Y así nos va. Con unos niveles de paro insoportables, aunque a punto de llegar a los niveles de la época zapateril, unos dineros públicos que se gastan alegremente, unas tarjetas negras como lo oscuro de un túnel y un presidente de gobierno satisfecho ¿qué más queremos? Sólo faltaría que, encima, quisiéramos que todos los españoles pudieran comer...
Se trata de un blog en el que el consumo es el denominador común, aunque a veces la relación con él sea casi marginal y cueste verla. Con estas reflexiones, José María Múgica Flores, ex director general de OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) pretende dos cosas: no perder contacto con un mundo apasionante, como es el consumo, y ofrecer su experiencia de casi 25 años a los consumidores del futuro.
Mostrando entradas con la etiqueta rescate. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rescate. Mostrar todas las entradas
lunes, 27 de octubre de 2014
miércoles, 22 de octubre de 2014
MÁS SOBRE LAS TARJETAS NEGRAS DE BANKIA
He leído la penúltima desfachatez del tal Blesa. Uno pensaba que con lo hecho se había tocado techo; pero no. Por lo visto aun lo de las tarjetas negras de Bankia (por el momento) van a deparar más de una sorpresa. Que lo que es un presunto delito se pretenda que sea pagada por parte de una aseguradora de la cantidad fijada por un juez es una falta de ética monstruosa.
Y los detalles que se van conociendo de los "gastos e representación" (hasta unas aspirinas o un cepillo de dientes) dejan a Rinconete y Cortadillo como dos perfectos caballeros, dignos del mayor de los respetos. Y, por supuesto, no me refiero sólo a la magnitud de las cantidades, que también.
Porque resulta alucinante no ya el que hayan usado a destajo la tal tarjeta negra de Bankia sino todas las cosas que han adquirido con ellas y que poco o nada tenían que ver con los gastos de representación que eran su pretendida justificación. La relación de gastos es con mucho lo más grave de esta situación. No entraré en si entraba o no es sus millonarios salarios, aunque mucho habría que decir del "desprecio a la cantidad" de algunos de los poseedores de esas tarjetas.
Y es que lo que resulta más sangrante es que estos se haya hecho, alegremente, con el dinero de muchos españoles, de esos que apenas tienen y que deben hacer frente a unas incomprensibles ayudas públicas a la banca para, dicen, "rescatarlas". "Rescatarlas" ¿de qué? ¿Para servir a la codicia de unos pocos a costa de un dinero que es de todos y que se auto conceden con absoluta generosidad?
Unos españoles que ya han sufrido, con esta entidad a la cabeza, el grave escándalo de las preferentes, cuyo impacto ha sido y es de una gravedad incuestionable. Y mientras, alguien, que debería controlar, mirando hacia otro lado.
¡Sangrante, digo, es la palabra!
Y los detalles que se van conociendo de los "gastos e representación" (hasta unas aspirinas o un cepillo de dientes) dejan a Rinconete y Cortadillo como dos perfectos caballeros, dignos del mayor de los respetos. Y, por supuesto, no me refiero sólo a la magnitud de las cantidades, que también.
Porque resulta alucinante no ya el que hayan usado a destajo la tal tarjeta negra de Bankia sino todas las cosas que han adquirido con ellas y que poco o nada tenían que ver con los gastos de representación que eran su pretendida justificación. La relación de gastos es con mucho lo más grave de esta situación. No entraré en si entraba o no es sus millonarios salarios, aunque mucho habría que decir del "desprecio a la cantidad" de algunos de los poseedores de esas tarjetas.
Y es que lo que resulta más sangrante es que estos se haya hecho, alegremente, con el dinero de muchos españoles, de esos que apenas tienen y que deben hacer frente a unas incomprensibles ayudas públicas a la banca para, dicen, "rescatarlas". "Rescatarlas" ¿de qué? ¿Para servir a la codicia de unos pocos a costa de un dinero que es de todos y que se auto conceden con absoluta generosidad?
Unos españoles que ya han sufrido, con esta entidad a la cabeza, el grave escándalo de las preferentes, cuyo impacto ha sido y es de una gravedad incuestionable. Y mientras, alguien, que debería controlar, mirando hacia otro lado.
¡Sangrante, digo, es la palabra!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
