Por fin, en el límite, se han hecho públicos los beneficios de Bankia. Sin duda, una buena noticia para sus accionistas, aunque no tanto para todos. Por supuesto, los 757 millones de euros poco tienen que ver con los 22.424 millones, también de euros, que costó el conocido rescate bancario. Según su presidente, Goirrigolzarri, han actuado (¡ahi es ná!) con "profesionalidad y transparencia" (sic!).
Llega a afirmar que "Podemos decir con claridad que los contribuyentes participan hoy en un banco sólido, rentable y con buenas perspectivas futuras". Y, a buen seguro, que duerme bien con su medio millón de euros que, con Jordi Sevilla, han cobrado en 2014 como salario.
En el colmo de su descaro, el presidente de la entidad financiera llega a decir que el que "Bankia vaya bien y general un valor que es una buena noticia para los españoles". Así, como si todos los españoles tuviéramos algo que ver con la gran estafa que su entidad financiera ha provocado a todos los ciudadanos. La razón es clara: los doscientos millones de euros largos que Bankia ha dedicado a
arreglar los problemas derivados de su mala actuación, la devolución de las acciones, el coste de los intereses y las cosas judiciales.... Y ello, a pesar de lo dicho por el presidente de Bankia, tras su "batalla" por conseguir responder a la pregunta sobre "¿quién hace frente a los gastos de los costes, muy impotentes, de 780 millones de euros, de una acción judicial tan importante?".
Y, aunque no venga mucho a colación (¿o sí?), seguimos a la espera de una próxima privatización...
Se trata de un blog en el que el consumo es el denominador común, aunque a veces la relación con él sea casi marginal y cueste verla. Con estas reflexiones, José María Múgica Flores, ex director general de OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) pretende dos cosas: no perder contacto con un mundo apasionante, como es el consumo, y ofrecer su experiencia de casi 25 años a los consumidores del futuro.
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domingo, 1 de marzo de 2015
lunes, 23 de febrero de 2015
LOS DINEROS DE BANKIA
Bankia es, en su 62% propiedad del estado español. Su matriz, BFA, lo es en
su totalidad. Ambos son los culpables del agujero económico que Bankia ha producido
en los que han confiado en ella y que ahora no saben ni cuánto ni cuándo van a
recuperar sus dineros. El coste de la ya famosa campaña de Rodrigo Rato va a
ser tan elevado como incierto en estos momentos. Porque si el gobierno no toma
medidas, que seguramente no lo va a hacer, la única solución pasa por la reclamación en
tribunales de cada uno de los afectados. Uno por uno...
No voy a entrar en las elevadas pérdidas en Bolsa, cuyas acciones (las de Bankia) han perdido ya más de mil millones. Pienso que, en estos momentos, hay cosas mucho más importantes. El alcance de las palabras sobre la "imagen fiel" de la entidad financiera se revela, ahora, como realmente importante.
Pero el problema no es baladí. Porque la actuación del gobierno es, en este caso, lamentable. Lo hemos dicho en más de una ocasión: no es probable que se tomen medidas que lleven a la lógica restitución del daño hecho. Es el precio a pagar por la propia naturaleza de quien es dueño de Bankia, es decir. principalmente, el estado español
Considero tan necesarias como improbables las medidas citadas. Sólo algo más de la mitad de los casi 350.000 clientes minoristas podrían demandar a Bankia para recuperar el dinero "desaparecido". Los demás minoristas no parece que vayan a hacer nada. El elevado coste de una acción judicial y el tiempo que implica son, de por sí, bastante disuasorios. Lo que queda esperar es que el agujero de ¡20.000 millones de euros!, según el propio Goirrigolzarri reconoció en mayo de 2012, quede "sólo" en esa cantidad.
En palabras del diputado Álvaro Anchuelo, de UPyD, partido que demandó por estafa a Bankia, "se está jugando a que la gente no reclame, cuando la respuesta correcta sería la contraria: devolver a los afectados las inversiones porque han fallado los mecanismos de control. Así se despejarían también las dudas sobre la entidad".
No es momento para discutir lo que Bankia va a costar al estado español (es decir a todos nosotros). Sea lo que sea, la cantidad que nos sale es, realmente, importante. Y, además, hay que añadir a esa cantidad las costas (si como parece probable pierde el juicio) y que algunas fuentes sitúan cerca de 600 millones de euros más.
En fin, números mareantes, fruto de una pésima gestión por parte del sonriente Rato y sus adláteres, tras hacer sonar una campana dorada cuya imagen (la de Rato) tardaremos mucho en olvidar.
No voy a entrar en las elevadas pérdidas en Bolsa, cuyas acciones (las de Bankia) han perdido ya más de mil millones. Pienso que, en estos momentos, hay cosas mucho más importantes. El alcance de las palabras sobre la "imagen fiel" de la entidad financiera se revela, ahora, como realmente importante.
Pero el problema no es baladí. Porque la actuación del gobierno es, en este caso, lamentable. Lo hemos dicho en más de una ocasión: no es probable que se tomen medidas que lleven a la lógica restitución del daño hecho. Es el precio a pagar por la propia naturaleza de quien es dueño de Bankia, es decir. principalmente, el estado español
Considero tan necesarias como improbables las medidas citadas. Sólo algo más de la mitad de los casi 350.000 clientes minoristas podrían demandar a Bankia para recuperar el dinero "desaparecido". Los demás minoristas no parece que vayan a hacer nada. El elevado coste de una acción judicial y el tiempo que implica son, de por sí, bastante disuasorios. Lo que queda esperar es que el agujero de ¡20.000 millones de euros!, según el propio Goirrigolzarri reconoció en mayo de 2012, quede "sólo" en esa cantidad.
En palabras del diputado Álvaro Anchuelo, de UPyD, partido que demandó por estafa a Bankia, "se está jugando a que la gente no reclame, cuando la respuesta correcta sería la contraria: devolver a los afectados las inversiones porque han fallado los mecanismos de control. Así se despejarían también las dudas sobre la entidad".
No es momento para discutir lo que Bankia va a costar al estado español (es decir a todos nosotros). Sea lo que sea, la cantidad que nos sale es, realmente, importante. Y, además, hay que añadir a esa cantidad las costas (si como parece probable pierde el juicio) y que algunas fuentes sitúan cerca de 600 millones de euros más.
En fin, números mareantes, fruto de una pésima gestión por parte del sonriente Rato y sus adláteres, tras hacer sonar una campana dorada cuya imagen (la de Rato) tardaremos mucho en olvidar.
jueves, 4 de diciembre de 2014
BANKIA O CÓMO ENGAÑAR A ACCIONISTAS O PREFERENTISTAS
La imagen está en nuestra retina. Un tal Rato toca una dorada campana con una sonrisa, insultante para los accionistas de Bankia y preferentistas. Estamos en 2010 y es el comienzo de Bankia. Su salida a la Bolsa.
Hoy, al conocer el Informe de los peritos del Banco de España hemos sabido del engaño (oficialmente) de Bankia a sus accionistas y a todos los preferentistas, con Rato y Goirigolzarri a la cabeza. evidentemente más el primero que el segundo que se "limitó" a tapar la gran mentira del primero. Así los más de 300 millones de euros de beneficio se "convirtieron" en más de 3.000 millones de pérdida. (Dos datos: uno, el salario de Rato es de 2,34 millones de euros; dos, en nuestro país hay más de 300.000 ciudadanos que no perciben ni un euro de ayuda pública... o privada). Labor ésta, la del engaño, continuada por Blesa. Un profundo engaño a todos los accionistas de Bankia y a una gran parte de los preferentistas.
Se discute en algunos círculos si hay responsabilidad penal o si es sólo responsabilidad política. Incluso, si hay delito (???). En cualquier caso, prefiero hablar de algo profundamente contrario a la ética más elemental. En el Informe citado se dice (Rato y Goirigolzarri, en especial el primero) presentaron cuentas que "no expresaban la imagen fiel" (forma un tanto extraña de denominar a un enorme engaño).
Así se entiende que más del 60% de los ciudadanos estén preocupados por este asunto (sólo superados por el 77% que muestran su preocupación por el paro). Preocupación grave que nace de una gran estafa que determinó el engaño de todos los accionistas de Bankia que tomaron su decisión en base a una gran mentira. Preocupación grave de muchos preferentistas que vieron como se esfumaban sus ahorros, algunos de ellos de toda su vida. Preocupación grave porque, entre todos, teníamos que hacer frente a los miles de millones de euros del llamado "rescate" bancario...
Hoy, al conocer el Informe de los peritos del Banco de España hemos sabido del engaño (oficialmente) de Bankia a sus accionistas y a todos los preferentistas, con Rato y Goirigolzarri a la cabeza. evidentemente más el primero que el segundo que se "limitó" a tapar la gran mentira del primero. Así los más de 300 millones de euros de beneficio se "convirtieron" en más de 3.000 millones de pérdida. (Dos datos: uno, el salario de Rato es de 2,34 millones de euros; dos, en nuestro país hay más de 300.000 ciudadanos que no perciben ni un euro de ayuda pública... o privada). Labor ésta, la del engaño, continuada por Blesa. Un profundo engaño a todos los accionistas de Bankia y a una gran parte de los preferentistas.
Se discute en algunos círculos si hay responsabilidad penal o si es sólo responsabilidad política. Incluso, si hay delito (???). En cualquier caso, prefiero hablar de algo profundamente contrario a la ética más elemental. En el Informe citado se dice (Rato y Goirigolzarri, en especial el primero) presentaron cuentas que "no expresaban la imagen fiel" (forma un tanto extraña de denominar a un enorme engaño).
Así se entiende que más del 60% de los ciudadanos estén preocupados por este asunto (sólo superados por el 77% que muestran su preocupación por el paro). Preocupación grave que nace de una gran estafa que determinó el engaño de todos los accionistas de Bankia que tomaron su decisión en base a una gran mentira. Preocupación grave de muchos preferentistas que vieron como se esfumaban sus ahorros, algunos de ellos de toda su vida. Preocupación grave porque, entre todos, teníamos que hacer frente a los miles de millones de euros del llamado "rescate" bancario...
lunes, 27 de octubre de 2014
EL DINERO DE LOS BANCOS
Ahora están de moda. Los bancos. Dicen que todos los bancos españoles han superado bien las llamadas pruebas de estrés (??). Los profanos no entendemos mucho, pero el hecho de que se hayan tenido que gastar una porrada de millones en el ya famoso "rescate" no parece tener demasiada influencia en eso de las pruebas. Según dicen hasta Bankia "ha hecho sus deberes". (Supongo que ahora arbitraran la forma de revertir a todos los españoles los muchos, muchos millones (en euros) que le han dado con tanta generosidad). De hecho, nuestro presidente ha sacado pecho en no sé qué sitio. No saber dónde, son los gajes de la duermevela en las primeras noticias matutinas...
Hoy he oído que si el hecho de haber superado con tan buena nota esas pruebas iba a significar que el dinero iba a empezar a llegar a empresas y particulares. Debo confesar que no me ha quedado claro. Y en este caso puedo garantizar que la pregunta ha suscitado en mí, toda la atención. Tanto como la complicada respuesta de un "especialista" que no ha sabido o podido responder con un "sí" o un "no" y se ha largado un speech (¿se dice así) en el que no ha sido capaz de hacerse entender. De todas formas, al final creo que no...
Eso sí, me consta que pedía "comprensión" hacia unas entidades, los bancos, rescatados con nuestro dinero (el de los más necesitados, el de la educación, el de la sanidad...) con absoluta generosidad porque el riesgo de poner en juego nuestro sistema bancario-económico era tan grande que era impensable actuar con tanta "irresponsabilidad". El hecho del porqué hemos llegado a este punto con las mismas personas que ahora tanto piden no parece tener importancia. Lo importante es, al parecer, dar un dinero público (de todos) para garantizar sueldos millonarios a os nuevos (y algunos antiguos) gestores que debe salvarnos.
Y así nos va. Con unos niveles de paro insoportables, aunque a punto de llegar a los niveles de la época zapateril, unos dineros públicos que se gastan alegremente, unas tarjetas negras como lo oscuro de un túnel y un presidente de gobierno satisfecho ¿qué más queremos? Sólo faltaría que, encima, quisiéramos que todos los españoles pudieran comer...
Hoy he oído que si el hecho de haber superado con tan buena nota esas pruebas iba a significar que el dinero iba a empezar a llegar a empresas y particulares. Debo confesar que no me ha quedado claro. Y en este caso puedo garantizar que la pregunta ha suscitado en mí, toda la atención. Tanto como la complicada respuesta de un "especialista" que no ha sabido o podido responder con un "sí" o un "no" y se ha largado un speech (¿se dice así) en el que no ha sido capaz de hacerse entender. De todas formas, al final creo que no...
Eso sí, me consta que pedía "comprensión" hacia unas entidades, los bancos, rescatados con nuestro dinero (el de los más necesitados, el de la educación, el de la sanidad...) con absoluta generosidad porque el riesgo de poner en juego nuestro sistema bancario-económico era tan grande que era impensable actuar con tanta "irresponsabilidad". El hecho del porqué hemos llegado a este punto con las mismas personas que ahora tanto piden no parece tener importancia. Lo importante es, al parecer, dar un dinero público (de todos) para garantizar sueldos millonarios a os nuevos (y algunos antiguos) gestores que debe salvarnos.
Y así nos va. Con unos niveles de paro insoportables, aunque a punto de llegar a los niveles de la época zapateril, unos dineros públicos que se gastan alegremente, unas tarjetas negras como lo oscuro de un túnel y un presidente de gobierno satisfecho ¿qué más queremos? Sólo faltaría que, encima, quisiéramos que todos los españoles pudieran comer...
miércoles, 22 de octubre de 2014
MÁS SOBRE LAS TARJETAS NEGRAS DE BANKIA
He leído la penúltima desfachatez del tal Blesa. Uno pensaba que con lo hecho se había tocado techo; pero no. Por lo visto aun lo de las tarjetas negras de Bankia (por el momento) van a deparar más de una sorpresa. Que lo que es un presunto delito se pretenda que sea pagada por parte de una aseguradora de la cantidad fijada por un juez es una falta de ética monstruosa.
Y los detalles que se van conociendo de los "gastos e representación" (hasta unas aspirinas o un cepillo de dientes) dejan a Rinconete y Cortadillo como dos perfectos caballeros, dignos del mayor de los respetos. Y, por supuesto, no me refiero sólo a la magnitud de las cantidades, que también.
Porque resulta alucinante no ya el que hayan usado a destajo la tal tarjeta negra de Bankia sino todas las cosas que han adquirido con ellas y que poco o nada tenían que ver con los gastos de representación que eran su pretendida justificación. La relación de gastos es con mucho lo más grave de esta situación. No entraré en si entraba o no es sus millonarios salarios, aunque mucho habría que decir del "desprecio a la cantidad" de algunos de los poseedores de esas tarjetas.
Y es que lo que resulta más sangrante es que estos se haya hecho, alegremente, con el dinero de muchos españoles, de esos que apenas tienen y que deben hacer frente a unas incomprensibles ayudas públicas a la banca para, dicen, "rescatarlas". "Rescatarlas" ¿de qué? ¿Para servir a la codicia de unos pocos a costa de un dinero que es de todos y que se auto conceden con absoluta generosidad?
Unos españoles que ya han sufrido, con esta entidad a la cabeza, el grave escándalo de las preferentes, cuyo impacto ha sido y es de una gravedad incuestionable. Y mientras, alguien, que debería controlar, mirando hacia otro lado.
¡Sangrante, digo, es la palabra!
Y los detalles que se van conociendo de los "gastos e representación" (hasta unas aspirinas o un cepillo de dientes) dejan a Rinconete y Cortadillo como dos perfectos caballeros, dignos del mayor de los respetos. Y, por supuesto, no me refiero sólo a la magnitud de las cantidades, que también.
Porque resulta alucinante no ya el que hayan usado a destajo la tal tarjeta negra de Bankia sino todas las cosas que han adquirido con ellas y que poco o nada tenían que ver con los gastos de representación que eran su pretendida justificación. La relación de gastos es con mucho lo más grave de esta situación. No entraré en si entraba o no es sus millonarios salarios, aunque mucho habría que decir del "desprecio a la cantidad" de algunos de los poseedores de esas tarjetas.
Y es que lo que resulta más sangrante es que estos se haya hecho, alegremente, con el dinero de muchos españoles, de esos que apenas tienen y que deben hacer frente a unas incomprensibles ayudas públicas a la banca para, dicen, "rescatarlas". "Rescatarlas" ¿de qué? ¿Para servir a la codicia de unos pocos a costa de un dinero que es de todos y que se auto conceden con absoluta generosidad?
Unos españoles que ya han sufrido, con esta entidad a la cabeza, el grave escándalo de las preferentes, cuyo impacto ha sido y es de una gravedad incuestionable. Y mientras, alguien, que debería controlar, mirando hacia otro lado.
¡Sangrante, digo, es la palabra!
sábado, 11 de octubre de 2014
TARJETAS NEGRAS COMO EL AZABACHE
Ignoro si las famosas tarjetas negras de Bankia tenían ese
color. Pero de lo que no cabe duda es de que los corazones de sus dueños sí lo tenían, en
especial los muchos conocedores de este tema y que, alegremente dilapidaron
entre 223.900 y 484.200 euros, cantidades que, en total, superaron los 15
millones de euros.
28 señores (por llamarlos de alguna manera) del Partido
Popular, 15 del Partido Socialista Obrero Español, 4 de Izquierda Unida y
algunos empresarios de nombres conocidos como Arturo Fernández y Gerardo Díaz forman parte de una lista negra de usuarios de las dichosas tarjetas
"negras" que se dicen.
Las cantidades gastadas constituyen un insulto si tenemos en cuenta la situación actual de crisis en que vivimos. Pero eso no parece importar demasiado a los que no han dudado en hacer uso (¡y qué uso!) de las tales tarjetas. Si grave es cualquier tipo de práctica, ésta, en particular, tiene unas connotaciones que la hacen especialmente odioso.
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