Ayer busqué el significado en un buen diccionario y no fui capaz de traducirlo. Intuyo que son exigencias del marketing y que lo mismo que no es correcto que "la realidad arruine un buen titular" cabe pensar que nunca el lenguaje debe arruinar una buena idea de marketing. Pero uno piensa que el marketing no puede estar nunca por encima del idioma.Bien es cierto que hablar de este cuando hay tantas cosas de qué preocuparse en nuestro mundo puede parecer baladí. Y no dudo de que lo es. Pero el asunto me ha hecho reflexionar, en especial en un ámbito en el que todo parece valer. Y por eso os lo traslado. Porque uno debe respetar todas las lenguas y cuidar mucho expresarse correctamente, algo que, al menos en esta ocasión Primark no ha hecho. O al menos eso creo.
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